Lugares de interés histórico
Patrimonio hidrográfico
PUENTES
El Puente del DiabloAl principio de las Gorges de l’Hérault, en el lugar llamado “el abismo negro”, el viejo puente románico, colgado de las abruptas orillas, cruza el río en su punto más estrecho. Mide unos cincuenta metros de largo y consta de dos arcos principales y dos aberturas secundarias destinadas a dejar paso al agua de las crecidas.
Lo construyeron entre 1025 y 1030 las dos abadías cercanas de Aniane y Gellone, que mantenían un celoso control de sus respectivas orillas. La abadía de Saint Sauveur de Aniane y sus monjes se encargaron de proporcionar el material: piedra, cal, arena, hierro, plomo y cuerdas. A la abadía de Saint Gellone y a sus monjes les correspondió pagar al arquitecto.Está considerado como uno de los puentes medievales más antiguos de Francia y representa una prueba de la temprana introducción del arte románico en la región. La cantera de piedra aún puede verse en las gargantas de la orilla izquierda del río. Está incluido desde 1945 en el Inventario Suplementario de Monumentos Históricos y en 1998 fue designado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad como parte de la ruta francesa del Camino de Santiago. Hoy en día, para cruzar el río, se utiliza el puente nuevo construido en 1932.
> La leyenda del Puente del Diablo
El puente de Gignac
Fue construido en el siglo XVIII, la edad dorada de las carreteras francesas, como parte de la calzada real de Montpellier a París que atravesaba el Auvergne. Lo planeó en 1774 el ingeniero y arquitecto Garipuy el Joven y las obras duraron 36 años.Su modelo en miniatura, el puente del Arnoux, cercano a Gignac, da una idea de la magnitud del proyecto. Mide 175 metros de largo y cuenta con un gran arco elíptico que cruza de un solo tramo el ancho completo del río. Tiene otros dos arcos mucho más estrechos.
El Puente del Hérault
Entre Gignac y Saint-André-de-Sangonis, en la autopista A750 se está construyendo un nuevo puente sobre el río Hérault cuya finalización está prevista para julio de 2007. Esta empresa, un triunfo de la tecnología, cruzará el río Hérault de un solo tramo con un único arco, y con medio arco en la ribera izquierda, lo que le conferirá un aspecto estilizado.
EL CANAL DE GIGNAC
Durante la epidemia de filoxera que arrasó las viñas a finales del siglo XIX, se planificó un canal que posibilitara inundar los viñedos. Más adelante, este canal de riego impulsaría el desarrollo y la diversificación de la agricultura en el valle.Este canal de irrigación se construyó entre 1889 y 1896, y parte del pueblo de Saint-Guilhem-le-Désert, unos cuantos kilómetros río arriba. Desde allí corre paralelo a las gargantas o Gorges del Hérault. Parte de estas aguas sigue su camino por la orilla izquierda del río durante 27 kilómetros, mientras que otra rama cruza el río Hérault por medio de un acueducto (el puente del canal) para regar las tierras de la ribera derecha con un canal de 15 kilómetros de largo.
A la construcción del canal principal, que transporta el agua, se suma una red de distribución integrada por 250 kilómetros de canales más pequeños.
LOS MOLINOS
A partir de la Edad Media, se edificaron numerosos molinos a lo largo del río Hérault para aprovechar la energía hidráulica. En el paisaje arquitectónico y económico de la época, los molinos de harina y aceite constituyeron los motores esenciales de la vida aldeana. Simbolizaban el poder de los señores y atraían a la población campesina, que acudía a moler su grano a cambio de un pago en especie.- El molino de agua comunal de Bélarga (siglo XIII): es un ejemplo típico de pequeño molino con presa o azud, antiguamente equipado con una rueda de paletas.
- El molino de la Tour de Plancameil (siglo XII) fue molino textil en los siglos XV y XVII y después batán y molino de harina en los siglos XVII y XVIII.
- Los molinos de las cuevas de Brunan (siglo XII): su inusual arquitectura de media luna les debe haber permitido resistir las crecidas particularmente fuertes en este punto, donde se estrecha el cauce del Hérault.
- El molino de Clamouse (siglo XI): los molinos, construidos con cal y arena, han conseguido resistir largo tiempo las frecuentes crecidas del río. También existían varios molinos sobre el Verdus en Saint Guilhem-le-Désert.
FUENTES, GRIFFES O GRIFOULS
El agua se canalizó, domesticó y transportó al corazón de las aldeas. Se construyeron numerosas fuentes equipadas con pilones que servían de abrevadero a los animales.Algunas de aquellas fuentes estaban decoradas con caras de animales o ‘grifos’ (animales mitológicos), de ahí el nombre de “griffes” o “grifouls”. Las fuentes y los lavaderos fueron durante siglos los lugares de encuentro preferidos de los aldeanos.
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